Cambias de dominio sin perder el SEO redirigiendo cada dirección antigua a la nueva con un 301 y conservando las mismas rutas. Un cambio de dominio solo cambia la parte anterior a la primera barra, el nombre del sitio, así que el resto de la dirección no tiene por qué cambiar. Por eso lo más seguro es conservar las rutas iguales: así el mapa de redirecciones es simple, uno a uno del dominio antiguo al nuevo, en lugar de convertirse en una reescritura de cada URL. A eso se suman dos pasos: la herramienta de Cambio de Dirección en Search Console, que avisa a Google de que la mudanza es intencional, y el reenvío del sitemap. Los 301 transfieren las posiciones de cada página al nuevo dominio. WPBuildAI escanea el sitio, lista las URLs y genera el mapa de redirecciones del dominio antiguo al nuevo.

Por qué un cambio de dominio amenaza el tráfico

Conviene saber qué está en juego, porque el riesgo no es el dominio nuevo en sí. Google ha indexado cada página por su dirección completa, incluido el dominio antiguo. En el momento del cambio, todas esas direcciones dejan de existir de golpe, y si nada las redirige, se convierten en un muro de 404. Las páginas que traían tráfico salen del índice y el tráfico se hunde. La buena noticia es que es totalmente evitable, porque la plataforma y el dominio no son factores de posicionamiento, como halló el análisis de Backlinko. Posicionan el contenido y las direcciones, y las direcciones las controlas tú con los 301.

Conserva las mismas rutas

La decisión que más simplifica todo es conservar las rutas iguales en el dominio nuevo. Si la página antigua era dominio-viejo.com/productos/azul, déjala como dominio-nuevo.com/productos/azul. Cuando solo cambia el dominio y la ruta se mantiene, el mapa de redirecciones es una sola regla que sustituye el dominio y conserva el resto, lo que reduce el riesgo casi a cero. Es muy distinto de aprovechar el cambio de dominio para cambiar también la estructura de URLs, lo que multiplica las redirecciones y los puntos de fallo. Cambia una cosa a la vez, y el cambio de dominio será lo más seguro posible.

Redirige todo con 301, uno a uno

Con las rutas conservadas, cada dirección antigua recibe un 301 a la misma ruta del dominio nuevo, en un solo salto. El 301 es la redirección permanente que transfiere las posiciones, según la documentación sobre redirecciones. Aplícalo a nivel de servidor para todo el dominio, de modo que cualquier URL antigua caiga en su nueva. Prepara el mapa con una herramienta de redirecciones masivas, como en crear redirecciones 301 en masa, partiendo del inventario de todas las URLs. Comprueba después que cada una resuelve en un salto, sin cadenas. Es el paso que hace que Google lleve las posiciones de la página antigua a la nueva.

Avisa a Google con el Cambio de Dirección

Cuando solo cambia el dominio, Search Console tiene una herramienta para esto: el Cambio de Dirección. Indicas el dominio antiguo y el nuevo, y Google entiende que el sitio se ha mudado, lo que acelera el traspaso de las posiciones, justo el camino que describe la guía de cambio de sitio con cambios de URL. El requisito es que ambos dominios estén verificados en Search Console y los 301 ya activos. Es un aviso explícito que acompaña a las redirecciones, no las sustituye: los 301 hacen el trabajo y el Cambio de Dirección confirma la intención. El paso a paso de la herramienta está en notificar a Google un cambio de dominio.

Reenvía el sitemap y vigila

Tras el cambio, genera un sitemap nuevo con las URLs del dominio nuevo y envíalo en la propiedad del dominio nuevo, para que Google rastree antes las direcciones nuevas. Luego vigila dos señales: los 404, que deben bajar, y las impresiones de las páginas afectadas, que deben subir conforme Google sigue las redirecciones. La recuperación es gradual, así que mira la tendencia a lo largo de semanas, no al día siguiente. El tráfico está concentrado, según el estudio de Ahrefs, así que comprueba primero que las pocas URLs con más visitas redirigen bien. Mantén el dominio antiguo activo mientras Google siga visitando sus direcciones.

El cambio sin tiempo de inactividad

Además del SEO está la disponibilidad, porque un cambio de dominio también toca el alojamiento. Para que el sitio siga respondiendo durante la mudanza, planifica el cambio de DNS. Baja el TTL del registro DNS unos días antes, para que el cambio se propague rápido, y mantén el dominio antiguo con sus 301 activo un tiempo, porque Google y los visitantes seguirán llamando a las direcciones antiguas. Así no hay una ventana en la que el sitio no responda. El trabajo de SEO y la disponibilidad van juntos: los 301 protegen las posiciones, y el cambio de DNS planificado protege que el sitio siga en pie, igual que al cuidar un rediseño sin perder SEO.

Paso a paso

  1. Inventaría todas las URLs del dominio antiguo.
  2. Conserva las rutas en el dominio nuevo.
  3. Aplica 301 de cada URL antigua a la nueva, en un salto.
  4. Verifica ambos dominios en Search Console.
  5. Usa el Cambio de Dirección y reenvía el sitemap del dominio nuevo.
  6. Baja el TTL del DNS antes y vigila los 404 y las impresiones.

Ejemplo: un cambio de dominio sin pérdidas

Una empresa cambia de dominio-viejo.com a dominio-nuevo.com y quiere conservar el tráfico. Escanea el sitio y lista 300 URLs. En vez de tocar la estructura, conserva las rutas, así que el mapa es una sola regla que solo sustituye el dominio. Los 301 entran a nivel de servidor y cada dirección antigua cae en su nueva en un salto. Ambos dominios están verificados, así que activa el Cambio de Dirección y reenvía el sitemap nuevo. El TTL se bajó antes, de modo que el cambio de DNS ocurre sin caídas y el dominio antiguo sigue activo durante la propagación. En las semanas siguientes, los 404 bajan y las impresiones se trasladan al dominio nuevo. El tráfico se mantiene, porque las rutas quedaron iguales y nada apuntó a la portada.

Errores comunes

  • Cambiar de dominio y cambiar la estructura de URLs a la vez.
  • Apuntar todas las URLs antiguas a la portada en vez de a su equivalente.
  • Olvidar la herramienta de Cambio de Dirección en Search Console.
  • Crear cadenas de redirecciones en lugar de saltos únicos.
  • Apagar el dominio antiguo antes de que Google procese los 301.

Lo que conviene recordar

Cambias de dominio sin perder el SEO redirigiendo cada dirección antigua a la nueva con un 301 y conservando las mismas rutas, lo que hace el mapa simple, uno a uno. Avisa de la mudanza con la herramienta de Cambio de Dirección en Search Console y reenvía el sitemap del dominio nuevo. Apunta cada URL a su equivalente, nunca todo a la portada, y comprueba que las redirecciones resuelven en un salto. Planifica el cambio de DNS para que el sitio no se caiga. El dominio no es un factor de posicionamiento; lo que conserva el tráfico son unas redirecciones limpias. WPBuildAI escanea el sitio, lista las URLs y genera el mapa de redirecciones del dominio antiguo al nuevo. Envía la dirección de tu web para un análisis gratuito.

Sin afiliación con WordPress, Lovable, Webflow, Shopify, Wix ni Squarespace.