Al migrar de CMS, los enlaces se rompen de tres maneras, y conviene tratarlas por separado porque cada una se arregla distinto. Primero, los enlaces internos de tu propia web que apuntan a las URLs antiguas: hay que actualizarlos a las nuevas. Segundo, las URLs antiguas que estaban indexadas y cambian de forma: necesitan una redirección 301 a su equivalente para no dar 404. Tercero, los enlaces externos (backlinks) de otros sitios hacia el tuyo: se protegen con esas mismas 301, que transfieren su valor a la nueva página. La transición entre gestores cambia la estructura de URLs, así que sin estos tres arreglos aparecen errores 404 y se pierde posición. WPBuildAI escanea el sitio, detecta los enlaces internos rotos y genera el mapa de redirecciones 301.

Tres tipos de enlaces que se rompen

La clave para no perderse es ver que no hay un solo problema de enlaces rotos, sino tres. Los enlaces internos viven dentro de tu web y los controlas tú. Las URLs antiguas indexadas viven en el índice de Google, que aún las conoce. Y los backlinks viven en otros sitios, fuera de tu control. Una migración de CMS afecta a los tres a la vez, porque cambia las direcciones a las que todos apuntan. Tratarlos como un único problema lleva a soluciones a medias; tratarlos por separado, cada uno con su arreglo, es lo que deja la web sin enlaces rotos.

Enlaces internos: actualízalos a las nuevas URLs

Los enlaces internos son los que tú puedes arreglar de raíz. Cuando el CMS nuevo cambia las URLs, los enlaces dentro de tu contenido, menús y plantillas que apuntaban a las direcciones antiguas quedan rotos o pasan por una redirección innecesaria. Lo correcto es actualizarlos para que apunten directamente a las nuevas URLs, no depender de la redirección para ellos. Esto mantiene la estructura interna limpia y rápida, y conserva las señales internas que dicen a Google qué páginas importan, ya que los enlaces son un factor de posicionamiento según el análisis de Backlinko.

URLs antiguas indexadas: redirígelas con 301

Las URLs antiguas que Google tenía indexadas no las controlas, pero sí puedes redirigirlas. Cuando cambian de forma en el CMS nuevo, cada una necesita una redirección 301 a su equivalente, o devolverá un 404 y perderá su posición, el caso que describe la guía de Google sobre el cambio de sitio con cambios de URL. Esto es el rescate clásico de 404, detallado en redirigir los enlaces rotos tras un rediseño. El tráfico está concentrado, según el estudio de Ahrefs, así que prioriza las URLs con más visitas.

Los backlinks son el activo más valioso y el más frágil en una migración, porque están en sitios ajenos que no vas a editar. Un backlink apunta a una URL concreta tuya; si esa URL cambia sin redirección, el enlace lleva a un 404 y su valor para el SEO se pierde. La única forma de salvarlo es la misma 301: redirige la URL antigua a la nueva y el valor del backlink se transfiere. Por eso el mapa de redirecciones no solo evita los 404, también protege la red de enlaces que has tardado años en construir. Identifica a qué URLs apuntan tus backlinks y asegúralas primero.

Encuentra los enlaces rotos

No puedes arreglar lo que no ves, así que localiza los tres tipos. Para los enlaces internos, rastrea el sitio nuevo y busca enlaces que apunten a URLs antiguas o que den 404. Para las URLs antiguas indexadas, reúne la lista completa desde el sitemap, Search Console y un rastreo, como en extraer todas las URLs. Para los backlinks, usa una herramienta de análisis de enlaces que muestre a qué URLs apuntan. El Web Almanac 2024 (HTTP Archive) recuerda que un sitio tiene más URLs de las que se cree, así que el inventario suele revelar más de lo esperado.

Paso a paso

  1. Inventaría las URLs antiguas y nuevas, y los backlinks principales.
  2. Rastrea el sitio nuevo en busca de enlaces internos rotos.
  3. Actualiza los enlaces internos a las nuevas URLs.
  4. Aplica 301 para las URLs antiguas indexadas y las que tienen backlinks.
  5. Empieza por las URLs con más tráfico y más backlinks.
  6. Verifica las redirecciones y vuelve a enviar el sitemap.

Ejemplo: una migración de CMS sin enlaces rotos

Tomemos una web que pasa de WordPress a otro CMS. El equipo trata los tres frentes a la vez. Rastrea el sitio nuevo y actualiza 200 enlaces internos que aún apuntaban a las rutas antiguas. Reúne la lista de URLs antiguas indexadas y aplica 301 a las que cambian, priorizando las de más tráfico. Y, con una herramienta de backlinks, identifica las 30 páginas con enlaces externos y se asegura de que sus 301 estén bien puestas. Verifica que todo resuelve en un salto y reenvía el sitemap. La migración no deja enlaces rotos, ni internos ni indexados, y los backlinks conservan su valor, como en migrar a Shopify sin perder posiciones.

Errores frecuentes

  • Tratar los enlaces rotos como un solo problema en vez de tres.
  • Confiar en las 301 para los enlaces internos en lugar de actualizarlos.
  • Olvidar los backlinks, que son los enlaces más valiosos.
  • Redirigir las URLs antiguas a la portada en lugar de a su equivalente.
  • No verificar las redirecciones ni reenviar el sitemap.

Lo que conviene recordar

Al migrar de CMS, los enlaces se rompen de tres maneras: los enlaces internos hay que actualizarlos a las nuevas URLs, las URLs antiguas indexadas hay que redirigirlas con 301, y los backlinks externos se protegen con esas mismas 301. Cada tipo se arregla distinto, así que trátalos por separado y empieza por las URLs con más tráfico y más backlinks. Verifica que las redirecciones resuelven en un salto y reenvía el sitemap. Así la migración no deja enlaces rotos y conserva las posiciones. WPBuildAI escanea el sitio, detecta los enlaces internos rotos y genera el mapa de redirecciones 301. Envía la dirección de tu sitio y te hacemos un análisis gratuito.

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